Cuaderno de Señales

Qué significa sentir una presencia en la habitación al despertar

2026.06.25
Qué significa sentir una presencia en la habitación al despertar

Una mañana de finales de noviembre, apenas pasadas las cinco, cuando la luz todavía no terminaba de encender el sillar blanco de mi cuarto aquí en Yanahuara. Sentí un peso. No era un peso que aplasta, sino esa certeza física, casi eléctrica, de que alguien estaba sentado al borde de la cama, justo donde mamá se apoyaba para decirme que ya era hora de ir a la clínica.

Antes de seguir, una nota necesaria para quien lea este cuaderno. Aquí vas a encontrar links de afiliados a Hotmart. Si decides matricularte en alguno de los cursos que menciono, me dan una comisión por la recomendación, y a ti no te cuesta ni un sol más. Solo hablo de cursos en los que yo misma puse mi nombre y mi tiempo; los que solo curioseé, te lo digo clarito. Y por favor, no tomes nada de esto como una verdad absoluta; soy auxiliar de enfermería, no una guía espiritual. Esto es solo mi diario, mi forma de no volverme loca con la ausencia.

La lógica de la clínica frente al cuaderno verde

Llevo 14 años trabajando como auxiliar de enfermería en una clínica privada cerca de la Av. Goyeneche. Sé lo que es el cuerpo humano, sé lo que es la falta de oxígeno y sé lo que es la parálisis del sueño. Por eso, esa mañana de noviembre, lo primero que hice fue intentar mover los dedos de los pies. Pero no estaba paralizada. Podía moverme. Podía escuchar el sonido lejano de un carro bajando hacia la Plaza de Armas. Simplemente, no estaba sola en el tercer piso de este departamento que mamá me ayudó a comprar en 2015.

Luz de la mañana sobre una pared de sillar blanco en un dormitorio de Arequipa

Me quedé quieta, con los ojos bien abiertos, mirando el techo. ¿Qué significa sentir una presencia en la habitación al despertar? En mis clases de enfermería me dirían que es una alucinación hipnopómpica, un residuo del sueño. Pero en mi cuaderno verde anoté algo distinto: "Se sintió como cuando ella me esperaba para tomar el café". Esa lucha entre lo técnico y lo que dicta el corazón es mi pan de cada día desde que ella se fue por ese cáncer de páncreas en 2021. A veces pienso que estoy proyectando mi duelo, buscando una señal en el aire vacío.

El aroma de las cuatro de la mañana

Durante las mañanas de marzo, el fenómeno se repitió, pero esta vez vino con un rastro sensorial. El aroma a crema de manos de rosas que aparece de pronto en el pasillo vacío a las cuatro de la mañana. Qué bestia, es tan real que por un segundo olvido que vivo sola. Me levanto, camino hacia la cocina y el olor desaparece justo antes de llegar a la cafetera. Me pregunto si mi cerebro está fabricando estos recuerdos para llenar el silencio de la casa.

Manos sosteniendo una lata antigua de crema de rosas en una cocina

He pasado mucho tiempo preguntándome si estas experiencias son reales o si mi mente está simplemente intentando protegerme del vacío existencial que dejó su partida. Hay una teoría que empecé a masticar: tal vez sentir una presencia no es una señal externa, sino un mecanismo de defensa. El cerebro, ante el dolor de la ausencia total, crea una 'presencia' para que el despertar no sea tan brusco. Una forma de decir: "Todavía estás acompañada, no tengas miedo". Es una idea que me hace cuestionar todo lo que he escrito en mi cuaderno, pero que al mismo tiempo me da una extraña paz.

Buscando respuestas en la pantalla

Después de unas tres semanas de sentir ese peso en la cama casi a diario, decidí que necesitaba algo más que mis propias dudas. Fue cuando me matriculé en el curso Medium Certificado + Avanzado. Ya había hecho un par de cursos básicos en Hotmart en 2023, pero este me llamó porque prometía ayudar a distinguir entre la energía residual y la comunicación real. El precio me dolió un poco, unos doscientos dólares que pagué en cuotas, pero necesitaba saber si estaba perdiendo el juicio.

Laptop abierta con un curso de mediumnidad junto a un cuaderno verde

Recuerdo estar sentada en la mesa del comedor, con mi laptop abierta y el Misti asomándose por la ventana del balcón, viendo el primer módulo. El instructor hablaba sobre el estado alfa del cerebro al despertar, ese momento donde el 'velo' es más fino. No dice que sea magia; dice que es receptividad. Lo que me gustó es que tiene una calificación de 4.1 y una comunidad muy activa. Leer a otras personas que también sentían presencias al abrir los ojos me hizo sentir que, al menos, no era la única 'loca' en el mundo. Si te interesa explorar esto con estructura, te recomiendo echarle un ojo a los beneficios de llevar un diario mientras haces un proceso así.

¿Es una señal o es mi mente?

Un escalofrío me recorre la nuca justo cuando el sol de la mañana empieza a calentar el balcón de mi departamento. Es ese frío cálido, una contradicción que solo entiendo yo. A veces, después de un turno largo en la clínica, me siento en el sofá y trato de analizarlo con frialdad. ¿Y si el curso de mediumnidad es solo otra forma de alimentar mi esperanza? El curso tiene cosas muy buenas, como las técnicas de protección, pero hay que tener claro que no reemplaza una terapia. Yo misma sigo yendo a mi psicólogo de vez en cuando, porque el duelo no se cura con cursos online.

Detalle de una mujer sintiendo un escalofrío en un entorno doméstico tranquilo

Lo que he aprendido es que, independientemente de si la presencia es el espíritu de mamá o mi cerebro recreando su energía, el efecto es el mismo: me ayuda a levantarme. Me ayuda a ponerme el uniforme y salir a cuidar a mis pacientes. Si tú también sientes eso al despertar, no te asustes. No busques una respuesta definitiva. A veces, el significado es simplemente el consuelo. Si buscas algo más sencillo para empezar, quizá el Taller de Ángeles sea más suave, aunque a mí me sirvió más la profundidad del avanzado para entender por qué siento olores específicos en momentos clave.

Cerrando el cuaderno por hoy

Hace apenas unos días, volví a sentirla. Fue un martes, después de una noche pesada en el hospital. Abrí los ojos y ahí estaba la sensación de que alguien velaba mi sueño. Ya pues, Inés, me dije, deja de buscarle la quinta pata al gato. Me levanté, me serví un vaso de agua y miré el Misti. La montaña sigue ahí, blanca y eterna, sin dar explicaciones a nadie.

Vista del volcán Misti al amanecer desde un balcón en Yanahuara

Mi cuaderno verde ahora tiene más preguntas que certezas, pero son preguntas más amables. Sentir una presencia al despertar puede ser muchas cosas, pero para mí, hoy, es el recordatorio de que el amor no se corta con la muerte, aunque la ciencia tenga sus propias explicaciones. Si sientes que esto te sobrepasa, habla con un profesional. Yo no soy médium certificada ni consejera, solo una hija que extraña a su madre y que encontró en el curso Medium Certificado + Avanzado una brújula para no perderse en la niebla del duelo. Al final del día, lo que importa es lo que te ayude a respirar mejor mañana por la mañana.

Tenga en cuenta: Comparto lo que he aprendido a través de la experiencia, pero no soy médico, abogado ni planificador financiero. Este contenido no reemplaza el asesoramiento profesional. Habla con un experto cualificado antes de tomar decisiones importantes.