Cuaderno de Señales

Cómo saber si son señales de seres queridos o mi imaginación

2026.06.01
Cómo saber si son señales de seres queridos o mi imaginación

Una madrugada de este último otoño, antes de salir hacia la clínica, el olor a crema de manos de mi madre inundó el pasillo vacío de mi departamento en Yanahuara. Me detuve en seco. Eran las cuatro de la mañana, el aire de Arequipa todavía estaba helado y no había nadie más en casa. Solo yo, mi uniforme azul y esa fragancia a rosas y almendras que ella usaba siempre antes de dormir.

Antes de seguir, una nota importante para quienes leen este cuaderno. Aquí incluyo links de afiliados a Hotmart; si decides matricularte en alguno de los cursos que menciono, me dan una comisión por la recomendación sin que tú pagues nada extra. Solo escribo sobre lo que yo misma he probado o estudiado, como el curso que me ayudó a poner orden a todo esto. Pero no tomes nada de lo que digo como una verdad absoluta: esto es un diario personal, no un manual espiritual ni una guía médica.

La duda constante: ¿Es ella o soy yo?

Llevo catorce años trabajando como técnica de enfermería. Mi cerebro está entrenado para los hechos, para las constantes vitales, para las jornadas de 12 horas donde todo tiene una explicación biológica. Pero desde que mamá se fue por ese cáncer de páncreas a inicios de 2021, las cosas en este tercer piso dejaron de ser puramente lógicas.

Esa madrugada, con el olor de su crema flotando en el aire, sentí el roce frío del sillar en mis dedos mientras esperaba que hierva el agua. Buscaba una respuesta en el silencio de la cocina. ¿Es una señal o es que mi mente extraña tanto su presencia que fabrica recuerdos químicos? Qué bestia es el duelo, a veces te hace dudar de tus propios sentidos. Ya pues, Inés, me decía a mí misma, es solo la memoria olfativa. Pero el olor era tan denso que casi podía tocarlo.

Detalle de cuaderno de notas y reloj antiguo sobre piedra sillar blanca

He pasado noches enteras escribiendo en mi cuaderno verde, tratando de entender si el reloj que se cae justo en su santo o ese sueño recurrente en el mismo banco del Mirador de Yanahuara son mensajes reales. A veces me da un miedo constante que mi hermana piense que estoy perdiendo el juicio por creer que un objeto movido es una comunicación. Ella es más práctica. Mi padre, en cambio, es católico y para él todo es misterio de Dios o tentación, lo cual me hace dudar de forma diferente.

Aprendiendo a distinguir el ruido de la señal

A mediados de noviembre, después de meses de darle vueltas a las mismas preguntas, decidí que necesitaba una estructura. No para volverme vidente, sino para dejar de sentirme a la deriva. Me inscribí en el curso Medium Certificado + Avanzado. Me llamó la atención que tiene una calificación de 4.1 en Hotmart y que incluía módulos específicos sobre la diferencia entre la imaginación y la conexión real.

Lo que aprendí ahí me cambió la perspectiva. Una de las claves que mencionaban es que la imaginación suele ser lineal y lógica (tú construyes la escena), mientras que una señal verdadera suele ser espontánea, intrusiva y trae una carga emocional que no se siente como propia. Es lo que llaman clariaudiencia o clarisensibilidad. Si quieres profundizar en el tema de los aromas, hace poco escribí sobre por qué siento olor a perfume de alguien fallecido en casa, que fue lo primero que me pasó.

Textura de pared de sillar blanco en un departamento de Yanahuara

El ejercicio de la mente en calma

En el nivel avanzado del curso, los ejercicios se enfocaban en silenciar el "ruido mental". Mi ángulo ahora es este: si buscas desesperadamente una señal, tu cerebro la creará por puro sesgo de confirmación. Es como cuando tienes hambre y ves comida en todas las nubes. Las señales genuinas, las que anoté en mi cuaderno verde con un círculo rojo, aparecieron cuando mi mente estaba en calma, no cuando intentaba forzarlas.

Por ejemplo, cuando subo al balcón y miro el volcán Misti, con sus 5822 metros de altura dominando el horizonte, me quedo un rato en silencio. En esos momentos de vacío, no de búsqueda ansiosa, es cuando a veces siento ese "click". No es una voz externa, es una certeza interna que no estaba ahí un segundo antes. Si te interesa algo más sencillo para empezar, yo probé primero el Taller de Ángeles y Lectura de Cartas Angelicales, que es más económico y ayuda a sensibilizar la intuición sin meterse en cosas tan profundas.

¿Qué cuenta como señal y qué no?

Después de tres meses de práctica constante con los módulos del curso avanzado, empecé a filtrar mis experiencias. No todo es una señal. A veces un sueño es solo el cerebro procesando el turno agotador en la clínica de la Av. Goyeneche. Pero cuando sueñas con ella en el mismo lugar exacto, como me pasó a mí, la cosa cambia. De hecho, tengo una entrada larga sobre qué significa soñar con madre fallecida en un mismo lugar porque me pasó tres meses seguidos.

Taza de café en un balcón con el volcán Misti al fondo

Por supuesto, yo no soy médico ni psiquiatra. Mi formación es técnica y sé que el duelo puede jugarnos pasadas extrañas. Si sientes que la tristeza te sobrepasa o que estas experiencias te generan ansiedad en lugar de paz, por favor, consulta con un psicólogo profesional o acude al servicio de salud mental de tu hospital. El curso que tomé me sirvió como compañía, pero no reemplaza el trabajo que uno tiene que hacer con su propia salud.

Manos de enfermera sosteniendo una fotografía antigua con cariño

La paz de no tener todas las respuestas

Hoy mi cuaderno verde tiene menos signos de interrogación. Ya no me peleo tanto con la idea de si es mi imaginación. He aceptado que, incluso si fuera solo mi mente dándome consuelo, el efecto de paz es real. Pero después de estudiar y practicar, estoy convencida de que hay una diferencia técnica entre el pensamiento que uno fabrica y la información que llega de fuera.

Si estás en ese punto donde no sabes si estás viendo señales o te las estás inventando, quizás te sirva buscar una estructura. A mí el curso de Medium Certificado + Avanzado me dio la base para no sentirme una loca en mis turnos de noche. No necesitas volverte una médium profesional, a veces solo necesitas entender qué está pasando en tu propia sala. El sillar de mi departamento sigue estando frío por las mañanas, pero el silencio de la cocina ya no se siente tan vacío.

Tenga en cuenta: Comparto lo que he aprendido a través de la experiencia, pero no soy médico, abogado ni planificador financiero. Este contenido no reemplaza el asesoramiento profesional. Habla con un experto cualificado antes de tomar decisiones importantes.