Cuaderno de Señales

Cómo saber si son señales de seres queridos o mi imaginación

2026.06.01
Cómo distinguir señales de duelo de un ser querido y desarrollo de la intuición

Cómo se sabe si algo es una señal de duelo o simplemente lo que la mente arma para no sentirse tan sola: es la pregunta que más me hacen quienes escriben a este cuaderno, y la misma que me hago yo cuando algo pasa sin explicación clara. No la resuelvo en este párrafo ni en el siguiente. Después de un par de cursos de mediumnidad para principiantes y de bastante trabajo con el desarrollo de la intuición, sí tengo una forma más ordenada de hacerme la pregunta: unos criterios que uso para separar el ruido de lo que de verdad parece llegar de fuera, sin pretender que el duelo y la espiritualidad se resuelvan con una fórmula.

Antes de seguir: este texto tiene enlaces de afiliado a Hotmart. Si te matriculas en algún curso que menciono a través de esos enlaces, recibo una comisión y tú no pagas nada extra. Solo nombro lo que yo misma he tomado — esto no es una comparativa de cursos, es parte de cómo llegué a las ideas que siguen.

Lo que en realidad diferencia una señal de un pensamiento fabricado

La imaginación tiende a construirse sola, paso a paso, como cuando armas una escena en la cabeza antes de dormir. Una señal — si es que se le puede llamar así — casi nunca se siente construida. Llega entera, de golpe, y trae una carga emocional que no coincide con lo que uno estaba pensando un segundo antes. Meterme en un curso como Medium Certificado + Avanzado me dio, sobre todo, un vocabulario para nombrar esa diferencia: lo que uno arma con lógica no es lo mismo que lo que aparece sin que uno lo arme.

Ese golpe repentino es parecido a lo que describen las personas que me escriben preguntando por qué de pronto sienten un perfume que no está en la casa, algo que expliqué con más calma en por qué siento olor a perfume de alguien fallecido en casa. Acá me interesa más el mecanismo que el ejemplo puntual: la señal no se explica sola, aparece y punto, y recién después uno se pone a interpretarla.

Cuaderno de señales de duelo junto a un reloj antiguo sobre piedra sillar blanca

La persistencia de la señal importa más que el golpe de efecto

Un hecho aislado casi nunca me dice nada por sí solo. Puede ser azar, cansancio del turno, una coincidencia sin peso. Lo que sí anoto con atención es cuando algo se repite bajo condiciones distintas — otro día, otra hora, sin que yo lo esté esperando. El cuaderno sirve exactamente para eso: si un patrón aparece dos o tres veces con fecha y hora anotadas, empieza a pesar distinto que un recuerdo suelto que uno estira para que encaje.

Para quien recién empieza y todo esto se siente demasiado denso, algo más liviano como el Taller de Ángeles y Lectura de Cartas Angelicales puede servir de entrada — no resuelve la pregunta de fondo sobre si algo es real o proyección, pero ayuda a ponerle nombre a lo que se siente sin lanzarse directo a lo más profundo. Yo lo probé antes de meterme en algo más denso, y me sirvió para no llegar en blanco.

Pared de sillar blanco en un departamento de Yanahuara, Arequipa, escenario del duelo y la intuición

La desesperación por buscar la señal apaga la intuición

Cuando uno busca con desesperación, el cerebro empieza a rellenar huecos — es sesgo de confirmación puro, no muy distinto de ver formas conocidas en las nubes cuando tienes hambre. Lo noto más en los momentos en que no estoy buscando nada. Hace poco crucé el pasillo de especias del mercado central de la calle San Juan de Dios sin detenerme siquiera, apurada, y fue justo ahí, entre el orégano y la canela, donde algo se sintió reconocible por un segundo, sin que yo lo hubiera llamado. Ese tipo de momento no se puede fabricar a propósito, y por eso mismo le doy más crédito que a cualquier cosa que sienta cuando estoy desesperada por sentir algo.

Taza de café en un balcón con vista al volcán Misti, momento de calma para notar señales de duelo

Lo que dice la psicología sobre estas experiencias de duelo

La psicología clínica actual no trata esto como una alteración. Lo considera una respuesta adaptativa al duelo: algo que ayuda a mantener el vínculo emocional con la persona que murió y que facilita, no entorpece, el proceso de duelo. Eso no convierte cada sensación en un mensaje literal enviado desde algún lugar. Significa, más bien, que una mente en duelo hace este tipo de cosas por una razón, y que sentirlas no quiere decir que algo funcione mal en una.

Guardar sus cosas en cajas no cambió nada

Durante un tiempo probé guardar toda la ropa y las pertenencias de mamá en cajas, con la idea de que si no las tenía a la vista, dejaría de sentir tanto. No funcionó. Lo que fuera que estaba pasando siguió pasando igual, en los mismos turnos pesados, sin que tuviera relación con un objeto puntual en la sala. Eso me hizo descartar la idea de que todo depende de un disparador físico que basta con quitar de en medio.

Manos de una técnica de enfermería sosteniendo una fotografía antigua, símbolo de duelo e intuición

Cómo el cuaderno ayuda a verificar, no a inventar

En el cuaderno verde anoto fecha, hora y qué estaba haciendo justo antes de cada cosa rara, no solo lo que sentí. Rosinda, que me escribe desde Miraflores y habla de su hijo con una calma que a veces impresiona más que cualquier llanto, me preguntó una vez si era normal sentir el olor de la loción de bebé de él en lugares donde nunca había estado. Lo primero que le sugerí no fue interpretar el olor, sino empezar a anotar cuándo y dónde le pasaba.

Perpetua, que arrancó el mismo curso que yo por Hotmart, me manda audios de diez minutos que bien podrían ser tres líneas — y aun así, cuando le cuento algo raro, lo primero que pregunta es si ya quedó anotado en algún lado. Ahí está la diferencia entre verificar e inventar: un sueño que vuelve una y otra vez al mismo lugar exacto, algo que desarrollé mejor en qué significa soñar con madre fallecida en un mismo lugar, no se inventa releyendo lo que uno mismo escribió con fecha. Un objeto que se mueve sin que nadie lo toque, en cambio, lo dejé escrito por separado porque merece su propio espacio. Y por qué una empieza a estudiar mediumnidad recién después de una pérdida es, de hecho, otra conversación completa que no cabe aquí.

Una regla simple para no confundir todo con una señal

Si tuviera que resumirlo en una sola regla, sería esta: no llamo señal a nada que ocurra una sola vez, en un momento en que la estaba buscando activamente, sin quedar registrado con fecha y contexto. Sí llamo señal a lo que se repite bajo condiciones distintas, que aparece cuando no lo busco, y que puedo revisar releyendo el cuaderno en lugar de confiar solo en el recuerdo de ese momento. El Medium Certificado + Avanzado me dio el vocabulario para nombrar parte de esto, pero la regla en sí no depende de ningún curso — depende de anotar antes de interpretar.

Tenga en cuenta: Comparto lo que he aprendido a través de la experiencia, pero no soy médico, abogado ni planificador financiero. Este contenido no reemplaza el asesoramiento profesional. Habla con un experto cualificado antes de tomar decisiones importantes.