Cuaderno de Señales

Mi experiencia con plumas blancas tras la muerte de un ser querido

2026.07.13
Mi experiencia con plumas blancas tras la muerte de un ser querido

Una tarde de viento a finales de noviembre, justo cuando el sol empezaba a esconderse tras el Misti y la luz ponía el sillar de la ciudad de un naranja casi irreal. Estaba en el balcón de mi departamento en Yanahuara. El frío de la piedra sillar bajo mis palmas siempre me calma cuando salgo del turno en la clínica. De pronto, la vi. Una pluma blanca, pequeñísima, atrapada en la baranda de metal negro. No pesaba absolutamente nada. La tomé entre mis dedos y sentí ese escalofrío seco que me recorre la nuca, el mismo que siento a veces a las cuatro de la mañana cuando el pasillo huele a la crema de manos de mi mamá.

Antes de seguir, quiero contarte algo. En este cuaderno digital hay enlaces a Hotmart. Si decides matricularte en algún curso a través de ellos, me dan una comisión sin que a ti te cueste más. Solo hablo de lo que yo misma he estudiado en mis noches de guardia o mis tardes de café frente al volcán. Y por favor, no tomes esto como una verdad absoluta; es solo mi cuaderno, mi forma de no volverme loca entre el hospital y el duelo.

El dilema del cuaderno verde y la duda constante

Mi cuaderno de lino verde ya tiene docenas de entradas. Relojes que se detienen el día de su santo, sueños en el Mirador de Yanahuara donde ella siempre está en el mismo banco... pero las plumas son distintas. Qué bestia, es que uno empieza a dudar de todo. ¿Es una señal o es que mi cerebro está desesperado por encontrar un patrón? Trabajando en una clínica privada, rodeada de algodón, gasas blancas y almohadas, es fácil volverse escéptica. A veces me pregunto si mi hermana se preocuparía por mi salud mental si viera cuántas veces he dibujado esa misma pluma en mi cuaderno. Ya pues, una es enfermera, se supone que somos personas de ciencia.

Pero esa pluma en el balcón, a 2335 metros de altitud donde el aire es tan ralo y puro, se sentía diferente. No había nidos cerca. No había razones lógicas. Recordé los domingos que ella pasaba allí sentada, tomando su café mientras la luz golpeaba la ciudad blanca. Me sentí pequeña. Me sentí observada de una forma bonita.

Una pequeña pluma blanca atrapada en una baranda de hierro en Yanahuara Arequipa

Buscando una estructura en el curso Medium Certificado + Avanzado

Durante las primeras semanas de enero, después de mucho darle vueltas, decidí que necesitaba ayuda para entender si esto era real o pura pareidolia. Me matriculé en Medium Certificado + Avanzado. No porque quiera ser médium profesional, Dios me libre, sino porque el curso me ofrecía una comunidad y una estructura que mi cuaderno verde no podía darme por sí solo.

Lo que me convenció fue que tenían esa garantía de satisfacción de 7 días. Pensé: "Si esto es muy loco o muy oscuro, me salgo". Pero me quedé. Las sesiones en vivo tienen una frecuencia de actualización mensual y escuchar a otras personas describir exactamente lo mismo que yo sentía en el pasillo de mi casa me quitó un peso de encima. No estaba sola. Había una lógica en lo que yo llamaba 'notar cosas'.

Si estás empezando y te da un poco de miedo el término 'médium', quizá te sirva más el Taller de Ángeles y Lectura de Cartas Angelicales. Yo lo probé primero y, aunque es más sencillo, me ayudó a ponerle nombre a las señales sin sentir que estaba rompiendo con mi fe católica (aunque mi papá igual se preocuparía, ya saben cómo son los antiguos).

Interfaz de curso online de mediumnidad en una laptop junto a un diario verde

La interrupción del pensamiento: ¿Qué significa realmente una pluma?

Un martes gris de abril, mientras caminaba hacia la clínica por la avenida Goyeneche, encontré otra pluma en mi zapato. En el curso aprendí algo que cambió mi perspectiva: la pluma no tiene que ser un mensaje cifrado tipo código morse. A veces, la señal es simplemente una interrupción. Obliga a tu mente a detener el ruido del duelo y estar presente.

En el hospital es difícil. Todo es blanco. He tenido que aprender a diferenciar entre un trozo de algodón que se escapó de un carrito de curaciones y algo que aparece donde no debería. Es un ejercicio de intuición constante. A veces me pregunto cómo saber si son señales de seres queridos o mi imaginación, y la respuesta siempre llega en forma de una paz repentina, una que no tiene explicación médica.

Intenté en un momento usar el CURSO DEL TAROT para intentar 'hablar' con ella de forma más directa, pero las cartas me parecieron frías y mecánicas comparadas con mis sueños en el Mirador. Para mí, la mediumnidad es más como un susurro, no como una baraja de cartón.

Pluma blanca asomando del bolsillo de un uniforme de enfermería blanco

El consuelo como prueba de realidad

Hace apenas un mes, encontré una pluma blanca dentro de mi cuaderno verde, justo entre las páginas donde había escrito sobre el olor a su crema de manos. No sé cómo llegó ahí. No tengo pájaros en el departamento y las ventanas estaban cerradas por el frío de la noche arequipeña.

Muchos me dirán que es sugestión. Pero después de terminar varios módulos del curso avanzado, entiendo que la señal es real porque el consuelo que me da es real. Si una pluma me ayuda a terminar un turno de doce horas en la clínica sin llorar, entonces esa pluma cumple su propósito. No necesito que un científico lo valide, aunque a veces mi formación me haga dudar.

Si tú también sientes esas presencias al despertar o encuentras objetos fuera de lugar, te recomiendo leer sobre qué significa sentir una presencia en la habitación al despertar. Ayuda mucho a normalizar lo que nos pasa.

Pluma blanca usada como marcador en un diario personal con notas manuscritas

Seguir caminando entre dos mundos

Sigo trabajando en la clínica. Sigo viendo el Misti cada mañana y extrañando el café de los domingos. Pero ahora, cuando veo una pluma blanca, ya no me desespero buscando un significado oculto. Simplemente digo "Hola, mamá" en voz baja y sigo con mi día.

Si sientes que el duelo te está sobrepasando, por favor, busca ayuda profesional. Un curso de Hotmart es una herramienta preciosa para la intuición, pero no reemplaza a un psicólogo ni al tiempo. Yo misma he tenido que aprender a equilibrar mi fe, mi trabajo y estas señales que me regala la vida.

Para quienes están en ese punto de no saber por dónde empezar a explorar su propia sensibilidad, mi recomendación honesta es el curso Medium Certificado + Avanzado. Me dio el valor de no cerrar mi cuaderno verde y de aceptar que, quizás, el mundo es un poquito más ancho de lo que nos enseñaron en la escuela de enfermería.

Al final, lo que cuenta es lo que llevamos dentro. Y si una pluma blanca en un balcón de Yanahuara me hace sentir que ella sigue aquí, entonces, qué bestia, prefiero creer en eso.

Banco vacío en el Mirador de Yanahuara frente al volcán Misti al atardecer
Tenga en cuenta: Comparto lo que he aprendido a través de la experiencia, pero no soy médico, abogado ni planificador financiero. Este contenido no reemplaza el asesoramiento profesional. Habla con un experto cualificado antes de tomar decisiones importantes.