Cuaderno de Señales

Por qué encontrar monedas en el suelo es una señal de un ser querido

2026.07.03
Por qué encontrar monedas en el suelo es una señal de un ser querido

Una tarde de mayo, hace apenas un par de meses. Saliendo de la clínica tras un turno de doce horas que me dejó la espalda como si hubiera cargado el Misti yo sola. Qué bestia el cansancio de los pies cuando trabajas en enfermería técnica. Estaba en el vestuario, abriendo mi casillero, y ahí estaba: una moneda de diez céntimos. Brillaba justo en el umbral, donde no había nada cuando entré. Me quedé mirándola un buen rato, con la llave en la mano y el frío de Arequipa colándose por la ventana alta.

Antes de seguir, quiero anotar algo aquí en mi cuaderno verde. En este blog comparto enlaces de afiliados de Hotmart. Si decides inscribirte en alguno de los cursos que menciono, yo recibo una comisión sin que a ti te cueste un sol más. Solo escribo sobre lo que yo misma he estudiado para entender lo que me pasa desde que mamá se fue hace ya 5 años. Pero por favor, ten claro que esto es mi diario personal, no soy médium profesional ni psicóloga; si sientes que el duelo te ahoga, busca ayuda en salud mental, de verdad.

La lucha entre la lógica de la clínica y el cuaderno verde

Mi formación me dice que las monedas se caen. Que en una ciudad con tanta gente caminando por el sillar, es pura estadística. Pero desde que empecé a llevar este diario de señales de seres queridos, he aprendido a no descartar el escalofrío que siento en la nuca cuando el momento es demasiado preciso. Esa moneda de mayo no estaba ahí cuando llegué. Apareció justo el día en que me preguntaba si debía pedir el turno noche para pagar unas deudas.

Moneda de diez céntimos peruanos en el suelo gris de un vestuario

En la numismática espiritual, se dice que las monedas son señales de 'baja frecuencia'. Al ser objetos físicos, duraderos y metálicos, son más fáciles de 'mover' o 'hacer notar' para quienes ya no están. O eso es lo que leí en uno de los módulos del curso que tomé. A veces no es que la moneda aparezca por arte de magia, sino que algo en tu intuición te hace bajar la vista justo en ese centímetro cuadrado de suelo.

Lo que aprendí en el foro de Medium Certificado + Avanzado

A fines de febrero, cuando el calor de Arequipa se pone pesado, me senté en el balcón de Yanahuara con la laptop. Estaba revisando el material de Medium Certificado + Avanzado. Es un curso que tiene una calificación de 4.1 y, aunque el nombre suena muy oficial, yo lo uso como compañía. Lo que más me sirvió fue el foro de estudiantes. Escribí sobre las monedas: ¿por qué siempre son de diez o veinte céntimos? ¿Por qué no una de cinco soles?

Laptop con curso online y monedas sobre el cuaderno verde de Inés

Una mujer de Chile me respondió algo que me dejó pensando. Me dijo que el valor no importa, lo que importa es el 'hallazgo'. Las monedas son recordatorios de abundancia, pero no necesariamente económica, sino de presencia. Mamá siempre decía que 'un centavo es la semilla de un millón'. Encontrar esos diez céntimos en el vestuario fue como escucharla decirme que no me preocupara tanto por la plata, que las cosas se acomodarían. Ya pues, suena a consuelo de hija, pero a las 4 de la mañana, cuando el olor de su crema de manos aparece de la nada, esos consuelos son lo único que tengo.

¿Es una señal o es solo probabilidad estadística?

Vivo en una zona de alta densidad, cerca del Mirador de Yanahuara. Aquí el flujo peatonal es constante. Si camino por la calle San Juan de Dios hacia el mercado, es obvio que voy a encontrar monedas de diez, veinte o cincuenta céntimos tiradas. El suelo está lleno de cosas. Durante mucho tiempo pensé que interpretar esto como algo espiritual era invalidar la realidad. Si hay mil personas pasando, alguien va a perder una moneda.

Pero el curso me enseñó a diferenciar el 'ruido' de la 'señal'. Una señal no es solo el objeto, es el contexto. Si encuentras una moneda justo después de tener un pensamiento muy específico sobre tu ser querido, o en un lugar privado donde nadie más entra (como mi cocina, donde a veces aparecen debajo de la mesa de sillar), entonces la probabilidad estadística deja de ser la única explicación razonable. Es como cuando se caen cosas sin explicación; no es el hecho de que caigan, es el *cuándo*.

El cuaderno verde: anotaciones de hace tres semanas

Hace unas tres semanas, encontré una moneda de 50 céntimos en el mismo banco del Mirador donde mamá solía sentarse a mirar el Misti. Estaba de espaldas, brillando bajo la luz de la tarde. No había nadie cerca. La recogí y sentí el metal frío, pero mi corazón estaba caliente. ¿Fue ella? ¿O fue un turista descuidado? En mi cuaderno verde escribí: 'No lo sé, pero elegí creer que era un saludo'.

Moneda de 50 céntimos sobre un banco de sillar en el Mirador de Yanahuara

He probado otros caminos, como el Taller de Ángeles y Lectura de Cartas Angelicales, que es más barato y sencillo, pero me di cuenta de que mi conexión es más terrenal. Necesito cosas que pueda tocar. El metal, el papel de mi cuaderno, la piedra del balcón. Si estás empezando a notar estas cosas, te recomiendo que anotes todo. No busques grandes milagros. Busca los céntimos.

A veces me pregunto si mi hermana tiene razón y solo estoy proyectando mi duelo. Pero luego recuerdo que, desde que presto atención, me siento menos sola en este departamento de Yanahuara. Si encontrar un trozo de metal en el suelo me ayuda a terminar mi turno de doce horas con una sonrisa, ¿qué importa si es estadística o es mamá?

Frasco con monedas encontradas junto a una crema de manos antigua

Reflexiones finales frente al volcán

Hoy es 3 de julio de 2026. Estoy aquí, con el café que mamá tanto amaba, mirando cómo la luz le pega al volcán. La moneda de mayo sigue en un frasco pequeño sobre mi mesa de noche. No la gasto. Es mi ancla. Si tú también has empezado a encontrar estas 'pequeñas fortunas' en el suelo, no las ignores por miedo a parecer loca. Guárdalas. Pregúntales qué quieren decirte.

Si sientes que necesitas una estructura para entender estos momentos, a mí me ayudó mucho el contenido de Medium Certificado + Avanzado, especialmente por la comunidad. Pero recuerda, la respuesta final no está en un video de Hotmart, sino en lo que sientes tú cuando cierras la mano sobre ese metal encontrado. No soy experta, solo soy Inés, anotando señales para no olvidar que el amor no se entierra.

¿Te ha pasado? ¿Has encontrado una moneda en un lugar imposible? Cuéntaselo a tu propio cuaderno. A veces, ponerle palabras al misterio es el primer paso para sanar.

Tenga en cuenta: Comparto lo que he aprendido a través de la experiencia, pero no soy médico, abogado ni planificador financiero. Este contenido no reemplaza el asesoramiento profesional. Habla con un experto cualificado antes de tomar decisiones importantes.